
Desde la implantación del carnet por puntos – en julio de 2006 – hasta este mes se han formulado en España más de 250.000 denuncias por alcoholemia. Pero mucho más preocupante es el índice de conductores fallecidos al volante que tenían alcohol en la sangre, una tercera parte – según datos del Instituto de Toxicología Carlos III -. Lo que se traduce en que las muertes por accidente de tráfico en las que el alcohol está presente se podrían situar entre el 40% y el 50%.
En
su afán por evitar que el tan peligroso cocktail de alcohol más
conducción siga dándose día a día en las carreteras españolas – al
menos esta medida no parece tener tintes recaudatorios – , el Ejecutivo
estudia la posibilidad de instalar un alcoholímetro que obligue al conductor a soplar antes de permitirle el arranque del vehículo
en los coches de aquellos conductores reincidentes por infracciones de
alcoholemia. Este sistema cuesta alrededor de 800 euros, un precio que
tendrían que abonar los conductores infractores.
El sistema se compone de un etilómetro conectado al sistema de arranque
del coche, de manera que el conductor se ve obligado a realizar la
prueba de alcoholemia antes de arrancar el motor. Si el sistema detecta que el conductor sobrepasa el límite permitido impedirá el arranque,
de lo contrario, el arranque quedará desbloqueado. El sistema registra
cada vez que el conductor da positivo y detecta los intentos de
arranque no autorizados, de manera que si el conductor decide
arrancarlo dejándolo caer por una cuesta el sistema emitirá un molesto
pitido hasta que el conductor se someta a la prueba.
Los
autobuses escolares franceses deberán llevar instalado este dispositivo
por ley a partir del curso 2009-2010, y el Ejecutivo español parece
querer copiar esta medida, sin extenderla, por el momento, a otros
colectivos profesionales. Pero supongo que lo primero que habrás
pensado, al igual que yo, es que sin la presencia de un agente delante,
¿quién garantiza que el que se ha sometido a la prueba es realmente el conductor? No me parece el método más útil, por muy extendido que esté en varios países europeos.
Via | Diariomotor.com